Periodo Tinita

En esta época ya se puede hablar de Horus como dios supremo, pero sobre él se encuentra Ra, dios de Heliópolis, que a partir de la II dinastía se funde en Ra-Haraktes. En Menfis es probable que ya en la I dinastía se adorase a su dios local Ptah. También Osiris ha aparecido ya durante la época tinita, aunque su culto no está generalizado, y no pasa de ser un dios local de la vegetación siendo el dios que da el paso de la vida a la muerte y el que prepara al alma para ese paso. Apis, Hathor, Menhit, Min, Nejbet, Neith o Thot están tambien presentes en el Panteón egipcio en esta primera etapa. Poco se conoce sobre el culto practicado durante este periodo, excepto la existencia de templos de madera en los que se celebrarían los festivales, como aparece registrado en la Piedra de Palermo. El clero no ejerce de forma profesional, no tiene independencia económica, por lo que su poder hasta ese momento es bastante limitado. No existe la certeza de que fuese el rey quien mantenía los centros de culto, ni siquiera que los supervisase.